La Agregaduría Militar y Naval de Venezuela en Washington aparenta haber sido saqueada tras un terremoto. Las paredes están descascarilladas, el desplome del techo ha cubierto la alfombra de escombros y prácticamente no hay un solo objeto dentro de sus oficinas. Salvo en una, donde yace un cuadro bocabajo con la imagen de Hugo Chávez y otra fotografía del mismo de tamaño pequeño.

“Las condiciones en que se encuentra este edificio reflejan exactamente lo que ha pasado en nuestro país, la destrucción de Venezuela”, afirmó este lunes Carlos Vecchio, el embajador venezolano ante Estados Unidos designado por Juan Guaidó. El recorrido por el inmueble fue previo a la toma de control de tres sedes diplomáticas pertenecientes a la República de Venezuela: dos edificios militares en la capital estadounidense y uno consular en Nueva York.

A partir de ahora la misión diplomática en Washington de la delegación de Juan Guaidó reconocido como presidente interino de Venezuela por medio centenar de países se ubicará en la Agregaduría Militar, un edificio ubicado a unos pasos de la sede destruida. La bandera venezolana volvió a izarse en la calle California mientras los asistentes entonaban el himno del país sudamericano. Vecchio, exiliado en EE. UU desde 2014, acompañado del representante especial de Guaidó ante la OEA, Gustavo Tarre, colgaron la foto oficial de su presidente.

La Administración de Donald Trump fue la primera en reconocer como presidente interino de Venezuela a Guaidó, quien activó el pasado 23 de enero un plan de transición nacional que pretende culminar con la convocatoria de elecciones libres en un plazo de 12 meses. Tres días después de la proclamación de Guaidó, el agregado militar de la Embajada de Venezuela en Washington, el coronel José Luis Silva Silva, se desmarcó del régimen de Nicolás Maduro y reconoció al líder opositor como el mandatario legítimo. 

Después de que Trump reconociera a Guaidó, Maduro cortó relaciones diplomáticas con EE. UU y ordenó la salida de todo su personal diplomático en territorio estadounidense. De los 54 funcionarios del Gobierno de Maduro que trabajaban en EE. UU, 12 desertaron. Solo el coronel Silva y otro militar decidieron quedarse.

Hasta ahora, los representantes de Guaidó habían utilizado los espacios disponibles en el Diálogo Interamericano, un centro de análisis de políticas públicas. “Usamos unos cubículos que nos facilitaron unas ONGs que actuaron sin un compromiso político”. Vecchio sostuvo que para la toma de control de la Embajada de Venezuela, ubicada en Georgetown, y de los otros activos restantes están siguiendo los procedimientos requeridos en coordinación con el Departamento de Estado y las autoridades locales. 

D.N

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